Brenda Luciana Maffei[2]

 

Con la sanción de la ley 27.120 el 29 de diciembre de 2014, promulgada el 6 de enero de 2015, por la que se instituyó la obligación de la elección directa de parlamentarios del Parlamento del Mercosur (Parlasur), se inició un debate mediático en la República Argentina que demuestra la existencia de, al menos, dos posturas políticas contrapuestas. Por un lado, aquellos que sostienen que el Parlasur es un órgano relevante para el desarrollo del proceso de integración y, por el otro, aquellos que argumentanque es un órgano innecesario y poco funcional.

Partiendo de las premisas de que los medios de comunicación son una parte importante en la conformación de la opinión pública, el objetivo central de una investigación realizada durante varios meses por quien suscribefue analizar críticamente la forma en que dos periódicos (Clarín y Página 12), presentaron la cuestión parlamentaria del MERCOSUR dentro de la Argentina.La elección de esos dos periódicos fue hecha considerando la relevancia de esos periódicos a nivel nacional y el hecho de que ambos muestran posturas contrarias (Clarín con una postura opositora al gobiernoKirchnerista, y Página12 con una visión, si se quiere, más oficialista, del gobierno anterior).

Para realizar la investigación fueron tomadas como fuentes primarias a ser analizadas: 1) los docu¬mentos normativos relativos a la creación y funcionamiento del Parlasur, 2) las notas periodísticas de dos de los periódicos objeto de estudio. El periodo analizado abarcó desde la creación del Par¬lasur en 2006, hasta las elecciones primarias en Argentina del 9 de agosto de 2015. La metodología utilizada fue el análisis lingüístico y crítico del discurso de esos dos medios, enfocándose, especialmente, en los debates que se iniciaron con el envío del proyecto de ley que instituye las elecciones directas en fines de 2014. El método utilizado analizó los signos de natu¬raleza lingüística, como por ejemplo editoriales, columnas de opinión, titulares, etc.

Cabe advertir que la dimensión parla¬mentaria del MERCOSUR puede ser estudiada desde varias perspectivas. Desde un análisis que podría denominarse jurídico-institucional estático, el objeto analizable quedaría configurado por el Protocolo que dio origen al Parlasur estudiando, por ejemplo, sus objetivos, competencias, fun-ciones, etc. Desde una perspectiva dinámica dentro de ese mismo análisis jurídico-institucional es posible estudiar cómo la práctica y el accionar de ese órgano coincide o no con lo que debería ser. No obstante, por ser el Parlasur un órgano destinado a la representación de los ciudadanos del bloque regional (de creación relativamente reciente), la idea que los propios ciudadanos se formen sobre él es parte fundamental en el análisis. Esto quiere decir que no basta con analizar al Parlasur por lo que es y por lo que debería ser en términos jurídicos-institucionales, sino también, es necesario indagar sobre aquello que la propia ciudadanía piensa o podría llegar a pensar sobre él (opinión púbica) y, en este pensar, los medios de comunicación poseen un rol fundamental.

En el cuadro a seguir se ordenan las principales diferencias encontradas en el discurso elaborado por los dos periódicos:

 

Los resultados del análisis arrojaron que ambos periódicos mostraron una visión optimista y resaltaron la importancia del Parlasur como una herramienta para el progreso del p

Los resultados del análisis arrojaron que ambos periódicos mostraron una visión optimista y resaltaron la importancia del Parlasur como una herramienta para el progreso del proceso de integración al momento de su creación. No obstante, pocos meses después de la creación del órgano, el periódico Clarín cambia su postura inicial y comienza a elaborar un discurso crítico basado en la poca eficacia del mismo. Al contrario, las noticias en Página12 mostraban un Parlamento activo y exponía algunas de sus actividades durante el periodo 2007-2009.

Desde la creación del Parlasur hasta la sanción de ley 27.120 no hubo gran cantidad de noticias dedicadas a la dimensión parlamentaria del bloque en ninguno de los dos periódicos, pero mientras Clarín informaba ciertos sucesos relevantes, como por ejemplo, la definición del criterio de proporcionalidad que se adoptaría para la representación dentro del Parlamento y al¬gunas notas de opinión de estudiosos de la integración regional como la de Andrés Malamud, que demostraban una postura descreída del MERCOSUR, en Página12 ya se abordaba la cuestión delas elecciones directas de los Parlamentarios y se exponían los principales proyectos de ley que trataban la cuestión.

Con el envío del proyecto de ley de elecciones directas en 2014 las noticias sobre el Parlasur aumentaron en términos cuantitativos en los dos periódicos. No obstante ese hecho, puede ob¬servarse que en Clarín fueron expuestos, en mayor medida, los argumentos de la oposición que se basaban en especulaciones sobre los reales intereses por detrás del proyecto de ley. Por su lado, en Página12 si bien en un comienzo eran expuestos todos los argumentos, tanto de la oposición como del oficialismo, en un momento posterior, tomaron relevancia las posturas oficialistas. Desde el Clarín se argumentaba que el Parlasur no se encuentra en funciones y que los par¬lamentarios asumirían en 2020. Ambos dichos fueron desmentidos desde Página12.

Así, se concluye que la existencia de diferentes puntos de vista o posturas frente a un mismo fenómeno no puede ser considerada algo neg¬ativo o nocivo per se. De hecho, una de las condiciones democrática de la opinión pública es que esta sea “polífónica”, es decir, que exista la posibilidad de creación y manifestación de diferentesopiniones contrapuestas. Más allá de estos argumentos, lo que no resulta prudente ni razonable, es que los medios de comunicación distorsionen la realidad de un hecho concreto con el fin de sostener determinado argumento o defender determinada opinión política. En otras palabras, será necesario identificar los casos en que los medios de comunicación deforman aquello que existe para crear, mediante el discurso, una nueva realidad diferente de la anterior.

En este orden de ideas, se concluye que existen cuestiones que son, indefectiblemente, datos objetivos de la realidad y que independen de los juicios de valor y de opiniones. En el caso aquí analizado, estos datos provienen de la dimensión jurídico-institucional del Parlasur. Específica¬mente, existen dos cuestiones sobre las cuales, desde uno de los medios de comunicación analizados (Clarín), se proporcionaron datos que no se correspondían con la realidad jurídico-institucional del Parlasur. Ellos fueron: los dichos sobre un Parlasur que no está en funciones y las noticiassobre parlamentarios que sólo asumirían en 2020. Estos dichos, a la vez que desinforman a la ciudadanía, podrían provocar un mayor desinterés por el proceso de integración y por el órgano creado hace menos de diez años (en 2006) y que todavía se encuentra en vías de completo desarrollo. Esto incluye a Estados en donde todavía no se implementaron las elecciones directas, como el caso de Brasil y de Uruguay.

El resto de las cuestiones analizadas sobre los medios de comunicación referentes al Parlas¬ur, que no se corresponden con datos erróneos de la realidad, demuestra la existencia de, al menos, dos visiones de mundo: la visión de aquellos que no ven en la integración un camino hacia el perfeccionamiento de nuestra unión latinoamericana, factor que podría traer un mayor bienestar para nuestros pueblos, y aquellos que entienden lo contrario. Los primeros parecen contentarse en describir una realidad que juzgan inmutable y reprochan toda propuesta de profundización por creerla excesiva y superflua. Los últimos sostienen que la salida del círculo vicioso, que significa la no integración por la falta de existencia de ella, resulta de la profundización de sus elementos con-stitutivos. Una vez más el idealismo y el realismo se manifiestan como opuestos, dependerá de cada uno de nosotros poder concebir un término medio entre esos dos polos para no ser engañados con propuestas quiméricas, ni contentarnos con realidades mutables, encontrando un punto intermedio entre lo real y lo imposible, pero siempre intentando escuchar a todas las voces y llegando a conclusiones propias. Se trataría de seguir, de cierta forma, el escepticismo cínicoBertrand Russell del siglo pasado, entendiendo que aquello que se dice en los medios de comunicación,de una forma general, es más o menos falso.

[1] Texto publicado no periódico “NOTINETT” (http://notinett.com.ar/parlasur/el-debate-sobre-el-parlasur-por-brenda-luciana-maffei.html)

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Brenda é doutora em Direito pela UFSC. Mestre em Direito pela UFRGS. Graduada em Direito pela Universidad de Buenos Aires (UBA). Ex-orientadora do Programa de Iniciação Científica da ANET, edição 2015/2016.